EL CATECISMO DE HEIDELBERG

O MÉTODO DE INSTRUCCIÓN EN LA RELIGIÓN CRISTIANA

Breve Historia

El Catecismo de Heidelberg recibió su nombre por haber sido compuesto en Heidelberg a la orden de Elector Frederick III (1516–1576), gobernador del Palatinado, una influyente provincia alemana. Para asegurar la harmonía en las enseñanzas protestantes, y para facilitar el establecimiento de la fe reformada en su provincia, este gobernador piadoso comisionó a Zacarias Ursino (1534–1583), de veintiocho años y profesor de teología en la universidad de Heidelberg y a Gaspar Oleviano (1536–1587), de veintiséis años de edad y predicador en la corte de Frederick, a que prepararan un catecismo reformado para instruir a los jóvenes y para guiar a pastores y maestros. De estos dos jóvenes y divinos eruditos, Ursino llevó la responsabilidad principal del contenido material del Catecismo, mientras que Oleviano estuvo más involucrado en la composición y edición final. Bendecido por el Espíritu, “el aprendizaje de Ursino y la elocuencia de Oleviano están reflejados en el producto final: un catecismo de poder y belleza inusual, una obra maestra reconocida”. Además, Frederick señala que muchos otros, incluyendo la facultad teológica y los principales oficiales de la iglesia de Palatinado, ayudaron en perfeccionar su lectura final.
Después de que el Catecismo fue aprobado por un sínodo de Heidelberg en enero de 1563, fueron publicadas en Heidelberg ese mismo año tres ediciones alemanas adicionales, de las cuales cada una tuvo pequeñas añadiduras, al igual que la traducción en latín. La cuarta edición es considerada el texto oficial del catecismo y es usado como una base para la traducción en español usada en las iglesias
reformadas de Bolivia.

Las preguntas del Catecismo

Las 129 preguntas del Catecismo de Heidelberg están divididas en tres partes, siguiendo el modelo del libro de Romanos. Después de una conmovedora introducción relacionada al consuelo del verdadero creyente, las preguntas 3-11 consideran la experiencia de pecado y miseria (Romanos 1-3:20); las preguntas 12-85 tratan de la redención en Cristo y la fe (Romanos 3:21-11:36), incorporando una exposición extensa del Credo de los Apóstoles y los sacramentos; y las preguntas 86-129 enfatizan el verdadero agradecimiento por la libertad que viene de Dios (Romanos 12-16), principalmente a través de una consideración de los Diez Mandamientos y el Padrenuestro. Uno de los distintivos preciosos del Catecismo es su presentación de las doctrinas con claridad y piedad cálida de una manera experiencial y práctica. Es más subjetivo que objetivo, más espiritual que dogmático. No es sorprendente que el Catecismo, tan personal y devocional como se ejemplifica en su uso de pronombres singulares, haya sido llamado “el libro del consuelo” del pueblo de Dios.

El Catecismo en las Iglesias Reformadas

Después de haber sido traducido en Holandés por el Pastor Petrus Dathenus, el gran Sínodo de Dort (1618-1619) lo adoptó como uno de los estándares doctrinales de las iglesias reformadas en los Países Bajos. Además desde ese Sínodo, las iglesias en dicho país empezaron a usarlo como una guía doctrinal para la predicación en los cultos de la noche cada Día del Señor. Esta rica tradición ha sido seguida durante las generaciones, de manera que hasta hoy en día muchas de las denominaciones reformadas siguen usando el catecismo de Heidelberg para exponer las doctrinas de la Palabra de Dios cada Día del Señor.
Hoy en día se levanta muchas objeciones contra el uso de confesiones, credos, y catecismos. “No credo; Solamente la Biblia” es un refrán dentro de muchas iglesias evengélicas. Durante el tiempo de la reforma, de que una de las cinco Solas era “Sola Escritura”, varios pastores y teólogos escribieron catecismos para la instrucción doctrinal de sus iglesias. Un catecismo no va en contra de la Biblia, sino es una manera para ayudar asegurar harmonía en doctrina en la exposición de las Sagradas Escrituras. El catecismo nunca es encima de la Palabra de Dios, sino sujeto a ella. Leyendo este catecismo, uno pronto se dará cuenta de que es un resumen bíblico de todas las doctrinas principales de la Biblia, y como estas doctrinas son experimentadas en el corazón del cristiano, es decir en la experiencia religiosa. Los reformadores y puritanos, cuando escribieron y usaron los catecismos, lo hicieron para ayudar en la comprensión de la Palabra de Dios.

El Catecismo en la Iglesia Reformada de Bolivia (IRB)

Cuando la Asociación Misión Reformada de Bolivia empezó su obra en Bolivia en el año 1991, también comenzó a usar el Catecismo de Heidelberg en el segundo culto (de la tarde/noche). Hasta hoy en día nuestras congregaciones se reúnen para escuchar un mensaje doctrinal y experimental siguiendo este catecismo cada Día del Señor.
Como fruto de esas prédicas, hemos recibido varias series de sermones basados en el Catecismo de Heidelberg. Algunos son series originalmente publicados en castellano por los pastores misioneros que han venido a Bolivia bajo la AMRB. Algunos son series que la AMRB ha traducido de inglés para el bien de las iglesias locales. Abajo encontrarán los enlaces que les puede guiar a las diferentes series.

Predicas basadas en el

CATECISMO DE HEIDELBERG

Pastor E. Maljaars

Pastor misionero de la AMRB a Tarija, Bolivia durante los años 2017 al presente

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